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jueves, 29 de diciembre de 2011

Poinsettia o "Flor de Pascua"

 
Poinsettia o "Flor de Pascua"         

La Flor de Pascua o Poinsettia, tiene su origen en México. Lo que conocemos por "la flor" (refiriéndonos a las hojas de color) realmente se llaman brácteas. Son estas, las que la hacen tan espectacular. Existen en el mercado una amplia variedad de colores: rojas, amarillas, salmón, blancas, etc. Donde se encuentran las flores es en el centro de las brácteas. Son pequeñas flores de color amarillo. 

Nuestra Pascua la podemos ubicar tanto dentro como fuera de casa. No tolera las heladas. Algunas variedades pueden alcanzar 5 metros de altura.

Necesita bastante luz mientras dura la floración. Intentar regar por debajo, evitando el exceso de agua. Lo ideal es ponerle un plato debajo con agua y que empape durante 10 ó 15 minutos. Espaciar los riegos dejando que seque un poco el sustrato, vigilando que nuestra planta no pase sed. Quizás con dos riegos a la semana sea suficiente, aunque para no equivocarnos lo mejor es tocar el sustrato y ver si realmente necesita más agua. Si tenemos calefacción en casa, debemos colocar nuestra Pascua en un plato con unos guijarros o piedras pequeñas , sin que la maceta este directamente en contacto con el agua, para evitar la pudrición de nuestra planta. Con este método conseguiremos darle humedad ambiental a nuestra planta. Intentar regar con agua tibia.

No olvidarnos de abonar nuestra planta cada 15 días. Existen en el mercado abonos específicos para Poinsettias, aunque podemos utilizar abono líquido universal.

Una vez haya finalizado la floración, podemos conservar nuestra planta. 

Cuando se le hayan caído las hojas, debemos podar nuestra Pascua. Lo haremos a unos 10 cm de la base. Los tallos restantes se pueden utilizar como esquejes y de esta forma conseguir nuevas plantitas.  Debemos usar guantes, pues la savia blanca que brota cuando le hacemos los cortes, es tóxica y puede irritar los ojos y las mucosas por contacto. En caso de irritación, lavar la zona rápidamente con agua.

En donde efectuemos los cortes, debemos de poner cera de vela o algún cicatrizante, para cerrar la herida de la planta, evitando posibles infecciones de nuestra Pascua. 

A continuación, la pasaremos a un maceta un poco mas mayor que en la que se encontraba anteriormente. La pondremos en un lugar fresco, seco y luminoso. En poco tiempo veremos como empiezan a brotar nuevas hojas. 

La falta de luz, el frío, las corrientes de aire, exceso de fertilizante o un riego inapropiado, puede ocasionar la perdida de hojas. Un ambiente muy seco y el calor excesivo, provocara que los bordes se pongan de color amarillo. Podemos pulverizar las hojas de la parte de abajo, NUNCA LAS BRÁCTEAS.

Posibles problemas de nuestra Pascua.

La falta de agua o el exceso de riego, hará que las hojas se caigan. El riego excesivo nos llevará a una pudrición y ennegrecimiento de los tallos. Si observamos manchas grises en nuestra Pascua, debemos saber que es probable que este siendo atacada por un virus, para el cual no existe cura. Lo mejor sera apartar la planta enferma para que no contagie al resto de plantas.

Plagas que pueden atacar a nuestra Pascua:

- Mosca blanca
- Pulgones
- Araña roja
- Cochinilla
- Trips
- etc...

 

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Dieffembachia











Dieffembachia





Esta planta tiene su origen en las selvas vírgenes de América Central y del Sur. Es una especia perenne que llega a medir entre 60 y 120 cm de altura según la variedad. Algunas Dieffembachias pueden florecer y suelen aparecer en los meses de verano.

No requiere una atención demasiado exhaustiva, aunque hay que ser precavidos, ya que tiene propiedades tóxicas., aunque no quiere decir que no la podamos tener en casa. Después de manipularla lavarnos las manos con abundante agua y jabón. También podemos usar guantes mientras la manipulamos.

Lo ideal es situarla en un lugar bien iluminado, pero sin que le directamente el sol, manteniéndola alejada de las corrientes de aire y de focos de calor potente.
Durante el periodo vegetativo, de abril a octubre, la regaremos semanalmente, haciendo un aporte quincenal de fertilizante diluido. En verano los riegos se harán más frecuentes, cuando el matillo superior se empiece a secar. Será positivo vaporizar el follaje con agua no caliza y limpiarlo con una esponja húmeda de vez en cuando.

Se multiplica fácilmente por esqueje apical o de punta. Para realizarlo se corta la parte superior de una planta cogiendo alguna hoja o con un tallo provisto de yema. Arraiga de forma rápida en agua, turba o tierra ligera de semillero. Necesitan calor de fondo de 24 ºC y una humedad de 22 ºC, protegiéndoles del sol directo. Enraizarán en 4 ó 6 semanas; pasado este tiempo, las pasaremos a su maceta definitiva, donde podrán mantenerse hasta dos o tres años.
La falta de luz puede hacer que las hojas nuevas no crezcan o que directamente no salgan. La solución es ubicarla en un lugar bien iluminado, sin que incidan los rayos de sol directamente, y suministrándole algún tipo de abono.
También es posible que nuestra Dieffenbachia pierda hojas. Si son jóvenes, se deberá a que la temperatura a la que la tenemos expuesta es muy baja, con aire seco o corrientes de frío. Si, por el contrario, son maduras, puede ser algo natural, ya que tienden a caer con el paso del tiempo.